No nos ha tratado según nuestros pecados; ni nos recompensó según nuestras iniquidades.

Ver. 10. No nos ha tratado después de nuestros pecados ] Heb. nuestros errores, nuestras enfermedades involuntarias e inevitables.

Según nuestras iniquidades ] Heb. perversamente cometido; porque de estos males también los santos no son libres; pero Dios soporta más que pequeñas faltas, especialmente si no escandalosas.

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