Mi ayuda [viene] del SEÑOR, que hizo los cielos y la tierra.

Ver. 2. Mi ayuda viene del Señor ] A quien, por tanto, solo debo buscar ayuda. Sursum corda, sursum etiam capita. Los naturalistas nos dicen que de esos veintiocho músculos por los que se mueve la cabeza, doce levantan la cabeza por detrás y dos sólo antes la dejan bajar; para enseñarnos a contemplar más el cielo y menos la tierra (Bodin. Theat. Naturae, 413). Otros nos anuncian que es uno de los fines principales por los que Dios ha puesto en el ojo del hombre un quinto músculo; mientras que otras criaturas tienen solo cuatro; uno para girar hacia abajo, otro para sostener hacia adelante, un tercero para girar el ojo a la derecha, un cuarto a la izquierda; pero ninguna criatura irracional puede volver los ojos hacia arriba, como puede hacerlo el hombre, para mirar a Dios (Columb. de re Anatom. l. 5, c. 9).

Que hizo el cielo y la tierra ] y más bien deshará ambos, antes que su pueblo necesite ayuda oportuna.

Continúa después de la publicidad
Continúa después de la publicidad