9-15 Ese poder que es un instrumento de injusticia, será derribado y quebrantado con justicia. Lo que se obtiene y se guarda incorrectamente no se conservará por mucho tiempo. Algunos se sienten cómodos, pero llegará un día de visitas, y en ese día, todos de los que estén orgullosos y confíen, les fallarán. Dios investigará los pecados de los cuales han sido culpables en sus casas, el robo que han almacenado y el lujo en el que vivieron. La pompa y la amabilidad de las casas de los hombres no fortalecen los juicios de Dios, sino que hacen que los sufrimientos sean más penosos y vejatorios. Sin embargo, un remanente, de acuerdo con la elección de la gracia, será asegurado por nuestro gran y buen Pastor, a partir de las fauces de la destrucción, en los peores momentos.

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