40-46 Entre los israelitas, las personas no siempre eran prósperas o afligidas de acuerdo a su obediencia o desobediencia. Pero la prosperidad nacional era el resultado de la obediencia nacional, y los juicios nacionales eran causados por la maldad nacional. Israel estaba bajo un pacto peculiar. La maldad nacional llevará a la ruina de cualquier pueblo, especialmente donde se disfruta de la Palabra de Dios y la luz del evangelio. Tarde o temprano, el pecado será la ruina, así como la afrenta, de cualquier pueblo. ¡Ojalá, humillándonos por nuestros pecados, pudiéramos evitar la tormenta que se avecina antes de que estalle sobre nosotros! Dios conceda que podamos, en este día nuestro, considerar las cosas que pertenecen a nuestra paz eterna.

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