Por eso dijeron algunos de los de Jerusalén. Esos, es decir, que fueron convencidos por el argumento de Cristo. Muchas de las personas en Jerusalén se inclinaban hacia Él, pero no podían mostrarlo abiertamente por temor a los gobernantes.

¿No es éste a quien buscan para matar ? Sabían, dice S. Agustín, cuán salvajemente se le buscaba. Entonces los otros dijeron falsa y astutamente: "¿Quién busca matarte?"

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Antiguo Testamento