"¡Oh, que mis palabras fueran escritas! ¡Oh, que fueran inscritas en un libro!" Esto es realmente lo que realmente sucedió. Dios tenía el relato del sufrimiento de Job escrito para todos los tiempos. Como Job piensa que morirá antes de que todo esto se resuelva, clama que este caso no sea olvidado, sino registrado en el libro.

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Antiguo Testamento