La ley de la herencia de hijas. Josué designado como el éxito o de Moisés

1-11. Según Números 26:53 (Cp. Números 27:2 ) la tierra debía repartirse entre los varones. Zelofehad, de la tribu de Manasés, había muerto sin dejar hijos ( Números 26:33 ); y sus hijas, temiendo no tener herencia, piden que ellas y sus hijos hereden la herencia de su padre, y así perpetúen su nombre. Se declara que su reclamo es justo, y se promulga que las hijas deben heredar donde no hay hijos y, a falta de hijas, los parientes más cercanos del padre. Posteriormente se promulgó ( Números 36 ) que las hijas que tuvieran una herencia debían casarse dentro de su propia tribu, a fin de que la propiedad permaneciera en esa tribu y no se enajenara a otra.

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