Yo era joven, y [ahora] soy viejo; sin embargo, no he visto al justo abandonado, ni a su descendencia mendigando pan.

(r) Aunque el justo muera, las bendiciones de Dios se extienden a su posteridad y aunque Dios permite que algún hombre justo carezca de beneficios temporales, sin embargo, lo recompensa con tesoros espirituales.

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