Job 2:1

CONTENIDO En el capítulo anterior encontramos a Satanás tentando a Job, en algunas aflicciones muy pesadas y difíciles de la familia y circunstancias de Job; y Job triunfante. En este Capítulo tenemos al adversario haciendo un ataque adicional, en su violento asalto a la persona de Job. Para aument... [ Seguir leyendo ]

Job 2:2-6

(2) Y Jehová dijo a Satanás: ¿De dónde vienes? Y Satanás respondió al SEÑOR y dijo: De ir y venir por la tierra, y de andar por ella. (3) Y el SEÑOR dijo a Satanás: ¿Has considerado a mi siervo Job, que no hay otro como él en la tierra, un varón perfecto y recto, que teme a Dios y se aparta del mal?... [ Seguir leyendo ]

Job 2:7,8

(7) Así salió Satanás de la presencia del SEÑOR, e hirió a Job con llagas desde la planta del pie hasta la coronilla. (8) Y le tomó un tiesto para rasparse con él; y se sentó entre las cenizas. Todo tendía a agravar la aflicción de Job, porque sumado a las llagas del cuerpo, sin duda el enemigo hiz... [ Seguir leyendo ]

Job 2:9,10

(9) Entonces le dijo su mujer: ¿Aún conservas tu integridad? maldice a Dios y muere. (10) Pero él le dijo: Hablas como habla una de las insensatas. ¿Qué? ¿Recibiremos el bien de la mano de Dios, y no recibiremos el mal? En todo esto Job no pecó con sus labios. La tentación es llevada hasta el punto... [ Seguir leyendo ]

Job 2:11

(11) В¶ Cuando los tres amigos de Job se enteraron de todo este mal que le había sobrevenido, vinieron cada uno de su lugar; Elifaz temanita, Bildad suhita y Zofar naamatita; porque habían concertado una cita para venir a llorar con él y consolarlo. Hay algo muy interesante en este relato. Las afli... [ Seguir leyendo ]

Job 2:12

(12) Y cuando alzaron de lejos los ojos y no le reconocieron, alzaron la voz y lloraron; y rasgaron cada uno su manto, y rociaron polvo sobre sus cabezas hacia el cielo. ¡Qué cuadro completo de la miseria humana se dibuja aquí! cuando nuestro Señor Jesucristo estaba en su agonía en el huerto, y en... [ Seguir leyendo ]

Job 2:13

(13) Se sentaron con él en tierra siete días y siete noches, y nadie le hablaba palabra, porque veían que su dolor era muy grande. Me atrevo a suponer que este séptimo día del que aquí se habla, en el que parece que se interrumpió el largo silencio, fue con respecto al día de reposo, que sin duda e... [ Seguir leyendo ]