Significado. Solo cuando Dios los quebrantaba, Israel recordaba que él era su Roca y su Redentor; la memoria de la gracia nace muchas veces del dolor que Dios mismo ordena.

Contexto. El Salmo 78 es un «masquil» atribuido a Asaf, cantor levítico del tiempo de David. Es un poema didáctico que recorre la historia de Israel desde el éxodo hasta la elección de David, dirigido a las generaciones venideras para que no olvidaran las obras de Dios ni repitieran la rebeldía de los padres. El versículo 35 se ubica en el ciclo del pecado en el desierto: tras herirlos Dios por su incredulidad, el pueblo aparentaba volverse a él.

Explicación. El texto dice que «se acordaban de que Dios era su refugio, y el Dios Altísimo su redentor». El verbo recordar (en hebreo «zakar») no es mero acto mental, sino reconocimiento de dependencia. Dos títulos sobresalen: «Roca» (tsur), que apunta a la firmeza inmutable de Dios como fundamento de la salvación, y «Redentor» (goel), el pariente que rescata por derecho de sangre. Desde la perspectiva reformada, este versículo revela la profundidad de la depravación: el pueblo solo se acordaba de su Redentor bajo el azote, y aun ese recuerdo era superficial, como muestra el versículo siguiente. La iniciativa, sin embargo, era de Dios; él mismo provocaba ese retorno parcial, soberano incluso sobre la dureza del corazón humano.

Referencias relacionadas. El título «Roca» resuena en Deuteronomio 32:4 y 32:15, donde se denuncia el olvido del pueblo. La idea del «goel» se desarrolla en Job 19:25 y Isaías 44:6, y halla su plenitud en Cristo, la Roca espiritual que acompañaba a Israel (1 Corintios 10:4) y nuestro Redentor por su propia sangre (Tito 2:14; Efesios 1:7).

Aplicación práctica. Cuántas veces buscamos a Dios solo cuando la aflicción nos golpea, y lo olvidamos en la prosperidad. El creyente debe examinar si su arrepentimiento es genuino o meramente forzado por las circunstancias. La gracia soberana nos invita a recordar continuamente que Cristo es nuestra Roca firme y nuestro Redentor, no un recurso de emergencia, sino el fundamento diario de nuestra vida y esperanza.

Para reflexionar. ¿Busco a Dios como mi Roca y Redentor en todo tiempo, o solo recuerdo su nombre cuando su mano disciplinaria me alcanza?

Continúa después de la publicidad
Continúa después de la publicidad