• Hebreos 12:3

    Consideren, pues, al que soportó tanta hostilidad de pecadores contra sí mismo, para que no decaiga el ánimo de ustedes ni desmayen.

  • Hebreos 12:4

    Pues todavía no han resistido hasta la sangre combatiendo contra el pecado.

  • Hebreos 12:5

    ¿Y ya han olvidado la exhortación que se les dirige como a hijos? Hijo mío, no tengas en poco la disciplina del Señor ni desmayes cuando seas reprendido por él.

  • Hebreos 12:6

    Porque el Señor disciplina al que ama y castiga a todo el que recibe como hijo.

  • Hebreos 12:7

    Permanezcan bajo la disciplina; Dios los está tratando como a hijos. Porque, ¿qué hijo es aquel a quien su padre no disciplina?

  • Hebreos 12:8

    Pero si están sin la disciplina de la cual todos han sido participantes, entonces son ilegítimos, y no hijos.

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