• Hebreos 5:7

    Cristo, en los días de su vida física, habiendo ofrecido ruegos y súplicas con fuerte clamor y lágrimas al que lo podía librar de la muerte, fue oído por su temor reverente.

  • Hebreos 5:8

    Aunque era Hijo, aprendió la obediencia por lo que padeció.

Continúa después de la publicidad