• Hechos 26:12

    »En esto estaba ocupado cuando iba a Damasco con autorización y comisión de los principales sacerdotes.

  • Hechos 26:13

    En el camino a mediodía, oh rey, vi que desde el cielo una luz, más resplandeciente que el sol, alumbró alrededor de mí y de los que viajaban conmigo.

  • Hechos 26:14

    Habiendo caído todos nosotros a tierra, oí una voz que me decía en lengua hebrea: “Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues? ¡Dura cosa te es dar coces contra el aguijón!”.

  • Hechos 26:15

    Entonces yo dije: “¿Quién eres, Señor?”. Y el Señor dijo: “Yo soy Jesús, a quien tú persigues.

  • Hechos 26:16

    Pero levántate y ponte sobre tus pies, porque te he aparecido para esto: para constituirte en ministro y testigo de las cosas que has visto de mí y de aquellas en que apareceré a ti.

  • Hechos 26:17

    Yo te libraré del pueblo y de los gentiles, a los cuales ahora yo te envío

  • Hechos 26:18

    para abrir sus ojos, para que se conviertan de las tinieblas a la luz y del poder de Satanás a Dios, para que reciban perdón de pecados y una herencia entre los santificados por la fe en mí”.

  • Hechos 26:19

    »Por lo cual, oh rey Agripa, no fui desobediente a la visión celestial.

  • Hechos 26:20

    Más bien, primeramente a los que estaban en Damasco, y en Jerusalén y por toda la tierra de Judea, y a los gentiles, les he proclamado que se arrepientan y se conviertan a Dios, haciendo obras dignas de arrepentimiento.

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