• Lucas 11:39

    Entonces el Señor le dijo: — Ustedes los fariseos limpian el exterior de la copa o del plato pero el interior de ustedes está lleno de rapiña y de maldad.

  • Lucas 11:40

    Necios, ¿el que hizo lo de fuera no hizo también lo de dentro?

  • Lucas 11:41

    Pero den con misericordia de las cosas que están dentro y, he aquí, todas las cosas les serán limpias.

  • Lucas 11:42

    »¡Ay de ustedes, fariseos! Porque diezman la menta, la ruda y toda hortaliza pero pasan por alto el juicio y el amor de Dios. Es necesario hacer estas cosas sin pasar por alto aquellas.

  • Lucas 11:43

    »¡Ay de ustedes, fariseos! Porque aman los primeros asientos en las sinagogas y las salutaciones en las plazas.

  • Lucas 11:44

    »¡Ay de ustedes!. Porque son como sepulcros ocultos, y los hombres que andan por encima no lo saben.

  • Lucas 11:45

    Respondió uno de los maestros de la ley y le dijo: — Maestro, cuando dices esto también nos afrentas a nosotros.

  • Lucas 11:46

    Y él le dijo: — ¡Ay de ustedes también, maestros de la ley! Porque les imponen a los hombres cargas que no pueden llevar pero ustedes mismos no las tocan ni aun con uno de sus dedos.

  • Lucas 11:47

    »¡Ay de ustedes! Porque edifican los sepulcros de los profetas, pero sus padres los mataron.

  • Lucas 11:48

    Con eso, son testigos y consienten en los hechos de sus padres porque, a la verdad ellos los mataron pero ustedes edifican sus sepulcros.

  • Lucas 11:49

    Por esto, la sabiduría de Dios también dijo: “Les enviaré profetas y apóstoles; y de ellos, a unos matarán y a otros perseguirán”;

  • Lucas 11:50

    para que de esta generación sea demandada la sangre de todos los profetas que ha sido derramada desde la fundación del mundo;

  • Lucas 11:51

    desde la sangre de Abel hasta la sangre de Zacarías quien pereció entre el altar y el santuario. ¡Sí! Les digo que la sangre de ellos será demandada de esta generación.

  • Lucas 11:52

    »¡Ay de ustedes, maestros de la ley! Porque han quitado la llave del conocimiento. Ustedes mismos no entraron, y a los que entraban se lo han impedido.

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