• Romanos 8:4

    para que la justa exigencia de la ley fuese cumplida en nosotros que no andamos conforme a la carne sino conforme al Espíritu.

  • Romanos 8:5

    Porque los que viven conforme a la carne piensan en las cosas de la carne; pero los que viven conforme al Espíritu, en las cosas del Espíritu.

  • Romanos 8:6

    Porque la intención de la carne es muerte, pero la intención del Espíritu es vida y paz.

  • Romanos 8:7

    Pues la intención de la carne es enemistad contra Dios; porque no se sujeta a la ley de Dios ni tampoco puede.

  • Romanos 8:8

    Así que los que viven según la carne no pueden agradar a Dios.

  • Romanos 8:9

    Sin embargo, ustedes no viven según la carne sino según el Espíritu, si es que el Espíritu de Dios mora en ustedes. Si alguno no tiene el Espíritu de Cristo, no es de él.

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