• 1 Pedro 2:21

    Pues para esto fueron llamados, porque también Cristo sufrió por ustedes dejándoles ejemplo para que sigan sus pisadas.

  • 1 Pedro 2:22

    Él no cometió pecado, ni fue hallado engaño en su boca.

  • 1 Pedro 2:23

    Cuando lo maldecían, él no respondía con maldición. Cuando padecía, no amenazaba sino que se encomendaba al que juzga con justicia.

  • 1 Pedro 2:24

    Él mismo llevó nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero a fin de que nosotros, habiendo muerto para los pecados, vivamos para la justicia. Por sus heridas ustedes han sido sanados.

  • 1 Pedro 2:25

    Porque eran como ovejas descarriadas, pero ahora han vuelto al Pastor y Obispo de su vida.

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