• 1 Samuel 2:18

    El niño Samuel servía delante del SEÑOR, vestido con un efod de lino.

  • 1 Samuel 2:19

    Su madre le hacía año tras año una túnica pequeña, y se la llevaba cuando iba con su marido para ofrecer el sacrificio anual.

  • 1 Samuel 2:20

    Entonces Elí bendecía a Elcana y a su mujer diciendo: “El SEÑOR te dé hijos de esta mujer, en lugar de este que ella pidió al SEÑOR”. Y regresaban a su casa.

  • 1 Samuel 2:21

    El SEÑOR visitó a Ana con su favor, y ella concibió y dio a luz tres hijos y dos hijas. Y el niño Samuel crecía delante del SEÑOR.

  • 1 Samuel 2:22

    Elí ya era muy anciano y oía todo lo que hacían sus hijos a todo Israel, y cómo se acostaban con las mujeres que servían a la entrada del tabernáculo de reunión.

  • 1 Samuel 2:23

    Él les preguntó: — ¿Por qué hacen semejantes cosas? Yo oigo de todo este pueblo acerca de sus malas acciones.

  • 1 Samuel 2:24

    No, hijos míos, no es bueno el rumor que oigo y que el pueblo del SEÑOR difunde.

  • 1 Samuel 2:25

    Si un hombre peca contra otro hombre, Dios intercederá por él; pero si alguno peca contra el SEÑOR, ¿quién intercederá por él? Sin embargo, ellos no escucharon la voz de su padre, porque el SEÑOR quería hacerlos morir.

  • 1 Samuel 2:26

    Y el niño Samuel crecía en estatura y en gracia para con Dios y los hombres.

  • 1 Samuel 2:27

    Entonces un hombre de Dios vino a Elí y le dijo: “Así dice el SEÑOR: ‘Yo me manifesté claramente a la casa de tu padre, cuando estaban en Egipto al servicio de la casa del faraón.

  • 1 Samuel 2:28

    Yo lo escogí como sacerdote mío entre todas las tribus de Israel, para que subiera a mi altar, quemara el incienso y llevara el efod en mi presencia. Yo he dado a la casa de tu padre todas las ofrendas quemadas de los hijos de Israel.

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