• 2 Corintios 1:19

    Porque Jesucristo, el Hijo de Dios, que ha sido predicado entre ustedes por nosotros (por mí, por Silas y por Timoteo), no fue “sí y no”; más bien, fue “sí” en él.

  • 2 Corintios 1:20

    Porque todas las promesas de Dios son en él “sí” y, por tanto, también por medio de él decimos “amén” a Dios, para su gloria por medio nuestro.

  • 2 Corintios 1:21

    Y Dios es el que nos confirma con ustedes en Cristo y el que nos ungió;

  • 2 Corintios 1:22

    es también quien nos ha sellado y ha puesto como garantía al Espíritu en nuestros corazones.

Continúa después de la publicidad