Porque Faraón entró cabalgando con sus carros y su gente de a caballo en el mar, y Jehová hizo volver las aguas del mar sobre ellos; pero los hijos de Israel pasaron en seco por en medio del mar.

Porque el caballo de Faraón entró con sus carros... Este verso, de acuerdo con el estilo semítico de competición, que se entrega a frecuentes repeticiones, es una recapitulación de los grandes hechos en los que se originó el canto. Desde este punto de vista, la palabra inicial "Porque" sirve para introducir la explicación repasando la sustancia del primer verso como un epítome de todo el tema.

[Pero Rosenmüller (Schol., in loco.) considera que la canción se cierra en (Éxodo 15:18) ; y que este verso, junto con los dos siguientes, contiene un breve resumen, en prosaica narración, del memorable incidente que dio origen a este epinikion]. El Faraón es representado aquí como montado en su caballo a la cabeza del ejército que marchaba en ardiente persecución de los israelitas, y cuya destrucción total, en circunstancias tan espantosas, se describe gráficamente en el canto anterior.

Se afirma que entre las inscripciones sinaíticas se encuentra un recuerdo de la persona del rey y de su terrible destino. Entre los acontecimientos del exodo", dice el Sr. Foster ("La voz de Israel desde las rocas"), "esos registros comprenden una referencia al paso del Mar Rojo, con la presentación del Faraón dos veces por su nombre, y dos avisos del vano intento del tirano egipcio de salvarse huyendo a caballo, de las aguas que regresaban; junto con representaciones jeroglíficas de sí mismo y de su caballo, de acuerdo con este pasaje que tenemos ante nosotros, que hasta ahora ha sido inexplicado".

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