Cuando Efraín vio su enfermedad, se dio cuenta de la enfermedad del cuerpo político, y. Judá vio su herida, dándose cuenta de que algo estaba podrido en la nación, luego fue Efraín a Asiria, buscando ayuda de los paganos en lugar de consultar al Señor, y envió al rey Jareb, al monarca guerrero a través de cuya intervención el reino esperaba recuperar; sin embargo, no pudo curarte ni curarte de tu herida, porque la ayuda de los hombres es en vano en tales casos.

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