'Y Jesús miró a su alrededor y dijo a sus discípulos: "Con qué gran dificultad entrarán los que tienen riquezas bajo el Reino de Dios". '

Apesadumbrado por el hombre rico, Jesús quería que la lección que habían visto en su trato con él llegara a casa para todos los discípulos. Quería que vieran que cuando se trataba de responderle, los ricos estaban en una clara desventaja porque tenían mucho que perder. Para estar bajo la Regla Real de Dios se requería obediencia total, y las riquezas lo hacían difícil cuando había un mundo necesitado.

Por eso habría pocos que pudieran hacer frente a las riquezas y al discipulado al mismo tiempo. Porque estar bajo la Regla Real de Dios significaba vivir como Dios lo requería, y las riquezas tendían a hacer que los hombres vivieran como lo requerían sus concupiscencias.

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