Y los ancianos de esa ciudad llevarán la novilla a un valle accidentado, que no se espigue ni se siembra, y allí en el valle cortarán el cuello de la novilla.

Ver. 4. Que no se espiga ni se siembra. ] Es decir, que después no se debe cultivar ni sembrar, por el horror y el odio de la sangre inocente allí derramada. Así los montes de Gilboa. 2 de Samuel 1: 6

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