Y Labán dijo: He aquí, quisiera que fuera conforme a tu palabra.

Ver. 34. He aquí, quisiera que pudiera ser. ] Estaba contento de tenerlo en la cadera por un mal trato, pero él mismo está bastante engañado. Dios se encargará de sus siervos para que no lo pierdan todo, aunque el mundo piense que no es pecado ni piedad defraudarlos de lo que les corresponde.

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