Y no tuvieron sed cuando él los condujo por los desiertos; hizo correr las aguas de la peña para ellos; partió también la peña, y las aguas brotaron.

Ver. 21. Y no tuvieron sed cuando él condujo, etc. ] Tus padres no lo hicieron antes, ni tú lo harás ahora en tu regreso a casa. Los judíos también nos hablan de muchos milagros que se obraron entonces, pero no leemos de tal asunto en Esdras; y sabemos que los peregrinos de Dios no necesitarán ningún alojamiento necesario: que él seguramente se ocupará.

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