¿Y por qué nos hiciste subir de Egipto, para traernos a este mal lugar? no es lugar de semillas, ni de higos, ni de vides, ni de granadas; ni hay agua para beber.

Ver. 5. Tampoco hay agua para beber. ] La sed, un apetito muy entusiasta, enfurece sus afectos y los enciende así con Moisés.

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