Cuando los malvados, [aun] mis enemigos y mis enemigos, vinieron sobre mí para comer mi carne, ellos tropezaron y cayeron.

Ver. 2. Cuando los malvados, aun mis enemigos, vinieron sobre mí ] Me impresionó, con la mayor violencia y boca abierta, como si me hubieran devorado, como un caníbal; o como un león lo hace una oveja, inhumanissime, ferarumque más, dice Junius, bárbara y bestial.

Tropezaron y cayeron ] Irritis conatibus corruerunt, perdieron por completo su propósito, al igual que los amalecitas que habían saqueado Siclag, 1 Samuel 30:16,19 , y Saúl a menudo. Si un hombre tropieza y no cae, gana terreno; pero si después de muchos errores besa el suelo, cae con fuerza. Los enemigos de David lo hicieron, corruerunt et conciderunt; estaban irreparablemente arruinados.

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