II. EL PACTO RATIFICADO.

7. Soy el Señor que te sacó de Ur de los caldeos.

Había pasado una noche y había llegado otro día (ver versículo 12) y en este día el Señor le recuerda a Abraham que fue él quien lo había sacado de Ur de los caldeos; que lo había conducido desde la casa de sus antepasados ​​hasta la lejana Canaán con grandes propósitos en mente; que para el cumplimiento de estos propósitos era necesario que su posteridad poseyera y ocupara la tierra de Canaán. Había sido quitado para que pudiera poseer Canaán. Esta seguridad se hace para que Abraham pueda comprender la constancia del propósito divino.

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Nuevo Testamento