Es decir, "Y él (Eliseo) resolvió su condena y la puso (hacia Hazael), hasta que él (Hazael) se avergonzó". Eliseo dirigió a Hazael una mirada larga y significativa, hasta que los ojos de este se posaron ante los suyos y su mejilla se sonrojó. Al parecer, Eliseo había detectado el pensamiento culpable que estaba en el corazón de Hazael, y Hazael percibió que lo había detectado. De ahí la "vergüenza".

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