Su boca se abrió ... - Es decir, se le permitió hablar. Durante nueve meses había estado mudo, y es probable que supusieran que había sido afectado por un afecto paralítico y que no se recuperaría. De ahí su asombro cuando habló. Por un acto de incredulidad, toda esta calamidad había caído sobre él, y no había tenido efecto. Con verdadera gratitud, ofreció alabanzas a Dios por el nacimiento de un hijo y por su restauración de las bendiciones del habla.

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