Para ver si los asuntos de Mardoqueo se mantendrían. Si persistiría en su negativa, y cuál sería el caso; porque les había dicho que era judío y, por lo tanto, no negó esta reverencia a Amán por orgullo, o por cualquier resentimiento personal contra él, mucho menos por una mente rebelde, y por desprecio de la autoridad y el mando del rey, sino simplemente por conciencia, estando obligado, como judío, a dar tal honor sólo a Dios.

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