¿Por qué tentáis al Señor? Al desconfiar de su poder, providencia y fidelidad, en una ocasión tan pequeña; rehusando someterse a su voluntad y esperar en él en humilde y ferviente oración en busca de alivio; y en lugar de eso peleas conmigo, como si fuera mi culpa que tú quieras agua, y murmurando contra Dios bajo mi nombre.

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