¿Quién por él cree, quién por él, por sus medios, o por él, confía en Dios? La expresión es notable; y el significado parece ser que los cristianos, que antes de su conversión ignoraban al Dios verdadero, aprendieron su Ser y Providencia, por la gracia, del gran hecho de la resurrección de Cristo, y del poder con que Dios Padre lo investió en su ascensión al cielo.

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