Y muchos de los samaritanos — creyeron— Muchos de los samaritanos habían quedado tan impresionados con el relato que la mujer dio de Jesús, que creyeron que él era el Mesías por su testimonio. En consecuencia, habiendo acudido a él, le rogaron que se instalara en su ciudad. Jesús, compadecido de sus deseos y necesidades, cumplió hasta el punto de quedarse dos días con ellos ; lo cual era un medio adecuado entre el hecho de que los descuidaba por completo y el de darles tanto de su tiempo y compañía como habría interrumpido el diseño de su viaje a Galilea. Durante el tiempo de su estadía, los discursos que pronunció nuestro Señor fueron atendidos con gran poder, como lo demostró su éxito: porque hicieron que muchos de los sicaritas creyeran en él como el Mesías.

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