Versículo Proverbios 16:32 . El que se enseñorea de su espíritu, que el que toma una ciudad. Es mucho más fácil someter a un enemigo exterior que a uno interior. Ha habido muchos reyes que han conquistado naciones y, sin embargo, eran esclavos de sus propias pasiones. Alejandro, que conquistó el mundo, era esclavo de la ira desmedida, y en un ataque de ésta mató a Clito, el mejor y más íntimo de todos sus amigos, y a quien amaba más que a todos los demás.

El espíritu de esta máxima es tan evidente, que la mayoría de las naciones han formado proverbios similares. El lector clásico recordará lo siguiente en HOR., Odar. lib. ii.,  Abdías 1:2 : -

Latius regnes, avidum domando

Spiritum, quam si Libyam remotis

Gadibus jungas, et uterque Poenus

Serviat uni.

"Por los preceptos de la virtud para controlar

Las furiosas pasiones del alma

Es sobre los reinos más amplios para reinar,

monarca no envidiado, que si España

pudiera unirse a la lejana Libia,

y las dos Cartas fueran tuyas".

FRANCIS.

Y lo siguiente de OVID no es menos sorprendente:

--------Fortior est qui se, quam qui fortissima vincit

Moenia, nec virtus altius ire potest.

"Es más héroe quien se ha conquistado a sí mismo, que

el que ha tomado la ciudad mejor fortificada".


Más allá de esta autoconquista no puede extenderse el más alto coraje; ni su filosofía enseñó nada más sublime.

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