Oíd esta palabra, vacas de Basán, que estáis en el monte de Samaria, que oprimen al pobre, que aplastan al menesteroso, que dicen a sus amos: b) Traed y bebamos.

(a) Así llama a los príncipes y gobernadores, quienes, abrumados por la gran abundancia de los beneficios de Dios, se olvidaron de Dios, y por eso los llama por el nombre de bestias y no de hombres.

(b) Animan a los que tienen autoridad sobre el pueblo a oprimirlo, para que puedan sacar provecho de ello.

Continúa después de la publicidad
Continúa después de la publicidad