¿Qué significa Éxodo 22:9-28? Explicación, estudio y comentario bíblico versículo por versículo — gratis.
“Sobre todo asunto de posesión ilegal, sea con respecto a buey, asno, oveja, vestido o cualquier propiedad perdida, si uno dice: ‘Esto es mío’, la causa de ambos será llevada ante los jueces. Y aquel a quien los jueces declaren culpable pagará el doble a su prójimo.
“Cuando alguien entregue a su prójimo un asno, un buey, una oveja o cualquier otro animal para que lo guarde, y se muera o se lastime, o sea robado sin que nadie lo vea,
tendrá lugar entre ambos un juramento ante el SEÑOR, de que no ha metido la mano en la propiedad de su prójimo. El dueño aceptará su testimonio, y el otro no hará restitución.
Pero si efectivamente le ha sido robado, él hará restitución a su dueño.
Y si el animal fue despedazado, él llevará al dueño evidencia del animal despedazado; y no hará restitución.
“Cuando alguien pida prestado un animal a su prójimo y sea lesionado o muerto en ausencia de su dueño, hará completa restitución.
Pero si el dueño estuvo presente, no la hará. Si el animal era alquilado, los daños están incluidos en el alquiler.
“Cuando alguien seduzca a una mujer virgen no desposada y se acueste con ella, deberá pagar el precio matrimonial por ella y la tomará por mujer.
Pero si el padre de ella rehúsa dársela, a pesar de ello él pagará en dinero el precio matrimonial.
“No dejarás que vivan las brujas.
“Cualquiera que tiene cópula con un animal morirá irremisiblemente.
“El que ofrece sacrificio a un dios que no sea el SEÑOR, será anatema.
“No maltratarás ni oprimirás al extranjero, porque también ustedes fueron extranjeros en la tierra de Egipto.
“No afligirás a ninguna viuda ni ningún huérfano.
Porque si llegas a afligirlo y él clama a mí, ciertamente oiré su clamor,
y mi furor se encenderá, y a ustedes mataré a espada; y sus mujeres quedarán viudas, y sus hijos huérfanos.
“Si das prestado dinero a algún pobre de mi pueblo que está contigo, no te portarás con él como usurero ni le impondrás intereses.
Si tomas en prenda el manto de tu prójimo, se lo devolverás a la puesta del sol.
Porque eso es su única cubierta; eso es su vestido para cubrir su cuerpo. ¿Con qué más ha de dormir? Cuando él clame a mí, yo lo oiré; porque soy misericordioso.
“No maldecirás a los jueces ni hablarás mal del gobernante de tu pueblo.