• Gálatas 2:1

    Luego, después de catorce años, subí otra vez a Jerusalén, junto con Bernabé, y llevé conmigo también a Tito.

  • Gálatas 2:2

    Pero subí de acuerdo con una revelación y les expuse el evangelio que estoy proclamando entre los gentiles. Esto lo hice en privado ante los de alta reputación, para asegurarme de que no corro ni he corrido en vano.

  • Gálatas 2:3

    Sin embargo, ni siquiera Tito, quien estaba conmigo, siendo griego fue obligado a circuncidarse,

  • Gálatas 2:4

    a pesar de los falsos hermanos quienes se infiltraron secretamente para espiar nuestra libertad que tenemos en Cristo Jesús a fin de reducirnos a esclavitud.

  • Gálatas 2:5

    Ni por un momento cedimos en sumisión a ellos para que la verdad del evangelio permaneciera a favor de ustedes.

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