• Jeremias 10:17

    Recoge del suelo tu equipaje, tú que habitas en un lugar bajo asedio.

  • Jeremias 10:18

    Porque así ha dicho el SEÑOR: “He aquí que esta vez arrojaré con honda a los habitantes del país, y he de afligirlos para que sean avergonzados”.

  • Jeremias 10:19

    ¡Ay de mí, por mi ruina! Mi herida es incurable. Sin embargo, dije: “Ciertamente esta es mi enfermedad, y debo sufrirla”.

  • Jeremias 10:20

    Mi tienda es destruida, y todas mis cuerdas han sido rotas. Mis hijos se me han ido, y ya no están. Ya no hay nadie que extienda mi morada ni quien levante mi tienda.

  • Jeremias 10:21

    Porque los pastores se han embrutecido y no han buscado al SEÑOR. Por eso no prosperaron, y todo su rebaño se ha dispersado.

  • Jeremias 10:22

    He aquí que viene un rumor, y gran alboroto de la tierra del norte, para convertir en desolación y en guarida de chacales todas las ciudades de Judá.

  • Jeremias 10:23

    Reconozco, oh SEÑOR, que el hombre no es señor de su camino ni el hombre que camina es capaz de afirmar sus pasos.

  • Jeremias 10:24

    Corrígeme, oh SEÑOR, pero con tu juicio; no con tu furor, para que no me empequeñezcas.

  • Jeremias 10:25

    Derrama tu ira sobre las naciones que no te conocen y sobre las familias que no invocan tu nombre. Porque han devorado a Jacob; lo han devorado y consumido, y han desolado su morada.

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