• Mateo 27:5

    Entonces él, arrojando las piezas de plata dentro del santuario, se apartó, se fue y se ahorcó.

  • Mateo 27:6

    Los principales sacerdotes, tomando las piezas de plata, dijeron: — No es lícito ponerlas en el tesoro de las ofrendas, porque es precio de sangre.

  • Mateo 27:7

    Y habiendo tomado acuerdo, compraron con ellas el campo del Alfarero, para sepultura de los extranjeros.

  • Mateo 27:8

    Por eso aquel campo se llama Campo de Sangre hasta el día de hoy.

Continúa después de la publicidad