• Mateo 9:2

    Entonces le trajeron un paralítico tendido sobre una camilla. Y viendo Jesús la fe de ellos, dijo al paralítico: — Ten ánimo, hijo; tus pecados te son perdonados.

  • Mateo 9:3

    He aquí, algunos de los escribas dijeron entre sí: — ¡Este blasfema!

  • Mateo 9:4

    Y conociendo Jesús sus pensamientos, les dijo: — ¿Por qué piensan mal en sus corazones?

  • Mateo 9:5

    Porque, ¿qué es más fácil decir: “Tus pecados te son perdonados” o decir: “Levántate y anda”?

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