• Salmo 103:14

    Porque él conoce nuestra condición; se acuerda de que somos polvo.

  • Salmo 103:15

    El hombre, como la hierba son sus días: Florece como la flor del campo

  • Salmo 103:16

    que, cuando pasa el viento, perece y su lugar no la vuelve a conocer.

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