Porque Esdras había dispuesto su corazón para buscar la ley de Jehová, y para ponerla por obra, y para enseñar en Israel estatutos y juicios.

Esdras había preparado su corazón para buscar la ley del Señor... Su deseo reinante había sido estudiar la ley divina, sus principios, instituciones, privilegios y requisitos; y ahora, por amor y celo, se dedicó, como ocupación de su vida, a la obra de instruir, reformar y edificar a los demás.

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