Después de estas cosas, el rey Asuero engrandeció a Amán, hijo de Hamedata agagueo, y lo engrandeció, y puso su trono por encima de todos los príncipes que estaban con él.

Después de estas cosas, el rey Asuero promovió a Amán... y puso su asiento por encima de todos los príncipes, es decir, lo elevó al rango de visir, o primer ministro confidencial, cuya proeminencia en el cargo y el poder aparecía en el elevado presidente estatal asignado a ese funcionario supremo. Tal distinción en los asientos se consideró de gran importancia en la corte formal de Persia.