Y si tu mano, o tu pie, etc. Estas comparaciones son para hacernos sensibles, que debemos dejar y renunciar a lo que nos es más querido, antes de quedarnos en las ocasiones de ofender a Dios. (Witham) --- Estas palabras se refieren más propiamente a nuestros familiares y amigos, que están unidos a nosotros tan estrechamente como los diferentes miembros del cuerpo. Esto lo había mencionado antes, pero lo repite de nuevo, porque nada es tan pernicioso, nada tan peligroso, como la compañía y la conversación de los disolutos.

Las conexiones de amistad y afinidad a veces son más poderosas para inclinarnos hacia el bien o el mal que la compulsión abierta. Por eso Cristo, con gran seriedad, nos manda cortar con los más cercanos y queridos, cuando son para nosotros los momentos inmediatos del escándalo. (San Juan Crisóstomo, hom. Lx.)

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