Apacienta a tu pueblo con tu vara, con verdadero cuidado de pastor, siendo la vara la marca del pastor, Zacarías 11:4 ss .; Salmos 23, el rebaño de tu heredad, la posesión de Jehová, que mora solitariamente en el bosque, en medio del Carmelo, más bien, "en el bosque en medio del Carmelo que pacen", rodeados de las más ricas bendiciones; que se alimenten en Basán y Galaad, cuyas ricas praderas eran proverbiales en Israel, como en los días de antaño, cuando, bajo David, el reino gozaba de la plenitud de la prosperidad material y espiritual. El Señor responde a esta súplica con la seguridad de su misericordia, que se dará en una medida mayor de la que pidió su pueblo.

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