Mi alabanza será de Ti en la gran congregación, los creyentes del Antiguo y del Nuevo Testamento formando un gran cuerpo, el mismo pueblo de Dios, el uno en esperanza y anticipación, el otro en posesión y realización; Pagaré mis votos delante de los que le temen, el gran sacrificio con el que expió nuestros pecados. Y ahora que se ha cumplido la gran obra, Cristo distribuye el fruto y la bendición de Su obra expiatoria.

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