Ahora, pues, sabed ciertamente que moriréis a espada, de hambre y de pestilencia, en el lugar adonde deseáis ir [y] residir.

Ver. 22. Ahora, por tanto, sabed con certeza que moriréis. ] Al huir de la muerte, sólo correrás hacia ella, como hizo Jonás.

¿ Quo fugis, Encelade? quaseunque accesseris orss,

Sub Iove semper eris. "

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