Pero él les dijo: Esto no es universalmente cierto; no se aplica a todos los hombres, sino sólo a aquellos a quienes se les concede este excelente don de Dios. Ahora bien, esto se da a tres clases de personas a algunas por constitución natural, sin su elección: a otras por violencia, en contra de su elección; ya otros por gracia con su elección: que resisten firmemente sus inclinaciones naturales, para que puedan esperar en Dios sin distracción.

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