Clemente de Alejandría Stromata Libro IV

Por tanto, el que desprecia, no desprecia al hombre, sino a Dios, que también os ha dado su Espíritu Santo»[122].

Tertuliano contra Marción Libro V

Que debemos "abstenernos de fornicación", no del matrimonio; que cada uno "debe saber poseer con honra su vaso"[708].

Tertuliano sobre la exhortación a la castidad

La voluntad de Dios es nuestra santificación,[3]

Tertuliano sobre la modestia

(originado) no de seducción, ni de impureza: "y, "Esta es la voluntad de Dios, vuestra santificación, que os abstengáis de fornicación; que cada uno sepa poseer su vaso en santificación y honra, no en los deseos de la concupiscencia, como (lo hacen) las naciones que ignoran a Dios»[188].

Pseudo-Cipriano De la Disciplina y Beneficio de la Castidad

Por eso dice el apóstol: "Esta es la voluntad de Dios, que os abstengáis de la fornicación"[9].

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