El Evangelio de la Natividad de María

Y cuando se inquietó por su aparición, el ángel que se le había aparecido refrenó su temor, diciendo: No temas, Joaquín, ni te turbes por mi aparición; porque yo soy el ángel del Señor, enviado por Él a ti para decirte que tus oraciones han sido escuchadas y que tus obras de caridad han subido a Su presencia.[4]

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Antiguo Testamento